Los mercados petroleros registraron fuertes descensos el jueves luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicara que la violencia en Irán “está cesando” y adoptara un tono menos agresivo ante la posibilidad de una intervención militar, reduciendo el riesgo geopolítico que había impulsado al crudo en días recientes.
Los precios del petróleo sufrieron caídas significativas durante la jornada del jueves, con el barril de referencia estadounidense WTI retrocediendo en torno a un 4 % y el Brent del Mar del Norte registrando pérdidas similares, tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la situación en Irán.
Los futuros del crudo habían subido en los últimos días debido a las tensiones en Irán, donde un levantamiento popular fue enfrentado con una violenta represión, generando temores de posibles interrupciones en el suministro de petróleo y una mayor inestabilidad en Medio Oriente.
En un evento en la Casa Blanca, Trump afirmó que le habían comunicado que “la matanza en Irán está cesando, ha cesado” y aseguró que “no hay planes de ejecuciones” de detenidos, lo que fue interpretado por los inversores como una señal de desescalada de las tensiones que habían elevado los precios del crudo.
Cuando un periodista de AFP le preguntó si se descartaba una intervención militar estadounidense, Trump respondió: “Lo observaremos y veremos qué pasa después”, dejando abierta la posibilidad sin confirmar una acción armada.
La respuesta de los mercados fue inmediata: los precios del crudo se ajustaron a la baja, borrando gran parte de los avances de sesiones previas. La caída reflejó la reducción de la prima de riesgo geopolítico que había sostenido los precios en torno a niveles elevados en semanas recientes.
En el contexto de estas fluctuaciones, las acciones de algunas compañías energéticas también se vieron impactadas. Por ejemplo, la petrolera española Repsol registró una fuerte caída en su cotización en bolsa, en parte atribuida al retroceso de los precios del Brent.
Analistas del mercado señalaron que, aunque las preocupaciones geopolíticas siguen presentes, el alivio percibido en torno a la posibilidad de un conflicto militar en Irán y la consiguiente disminución de la incertidumbre llevaron a los inversionistas a ajustar posiciones y reducir primas de riesgo.
La evolución de los precios del petróleo continúa siendo sensible a cualquier cambio en la dinámica entre Estados Unidos e Irán, y los operadores seguirán de cerca tanto los desarrollos políticos como los datos macroeconómicos globales que puedan influir en la oferta y la demanda del crudo.

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