La combinación de medidas busca afrontar el próximo invierno: por un lado, se prorrogó la apertura de sobres para incorporar a un intermediario privado en la compra de Gas Natural Licuado; por el otro, el ministro de Economía podrá elevar hasta un 50% el cargo que financia compensaciones tarifarias en regiones como Santa Fe y Rosario.
El Gobierno nacional dispuso dos decisiones que impactarán en el abastecimiento y el costo del gas durante los meses de mayor demanda. La primera, de carácter estructural, fue la postergación de la apertura de sobres de una licitación destinada a contratar por primera vez a un comercializador privado que intermedie en la compra de Gas Natural Licuado. La segunda, de aplicación inmediata, consistió en delegar en el ministro de Economía, Luis Caputo, la facultad de incrementar el recargo que pagan todos los usuarios para financiar los subsidios a la denominada Zona Fría.
La licitación para la importación de GNL había fijado como fecha inicial de presentación de ofertas el 5 de abril, pero fue prorrogada hasta el 28 de este mes. Grupos internacionales como Naturgy y Trafigura manifestaron interés en participar, aunque persisten dudas por la volatilidad de precios generada por el conflicto en Medio Oriente. Hasta el invierno de 2025, la función de intermediación era ejercida por el Estado a través de ENARSA.
Argentina aún necesita recurrir al GNL importado porque la capacidad de los gasoductos existentes resulta insuficiente para transportar el gas de Vaca Muerta hacia los centros de consumo. El combustible de producción nacional es considerablemente más barato que el adquirido en el exterior, cuyo precio está atado al mercado internacional de combustibles fósiles.
En paralelo, la delegación de facultades a Caputo le permite aumentar hasta en un 50% el recargo que se aplica sobre las tarifas para solventar el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas. Ese fondo financia compensaciones tarifarias en zonas frías de la Patagonia, Mendoza, el Noroeste Argentino y ciertas regiones de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, incluyendo la ciudad de Rosario.
El Servicio Meteorológico Nacional proyecta temperaturas promedio superiores a los valores históricos para abril, mayo e incluso junio en la franja central del país, donde se concentran los principales centros urbanos. Esa previsión podría moderar la demanda de gas en el arranque del invierno.
En los últimos años, Argentina redujo su dependencia del GNL importado gracias al avance de la producción en Vaca Muerta. En 2021 el país compró 51 cargamentos por un valor de 2.884,8 millones de dólares; para este invierno se estima que solo serán necesarios 14 barcos, una cifra inferior a los 27 requeridos en 2025. La mejora en la balanza energética se reflejó en marzo, cuando el país alcanzó un superávit de 1.090 millones de dólares. Sin embargo, ese número es similar a los 1.400 millones de dólares que se proyecta erogar por la adquisición de los buques gaseros con GNL, lo que pone bajo presión el resultado comercial del sector.
