La provincia proyecta la construcción de seis plantas fotovoltaicas que sumarán 170 megavatios de potencia al sistema interconectado nacional, aprovechando la infraestructura eléctrica existente y la alta radiación solar de la región.
La provincia de Formosa puso en marcha un ambicioso plan de diversificación energética que busca posicionarla como un polo estratégico de energías limpias en el norte argentino. A través de la empresa Ambiente y Energía, se proyecta la instalación de seis parques solares con una capacidad total de 170 megavatios (MW), demandando una inversión aproximada de 147 millones de dólares.
El desarrollo de este complejo de energía renovable se fundamenta en la robustez de la red eléctrica provincial actual. Al respecto, el presidente de REFSA, Fernando De Vido, señaló que la infraestructura de estaciones transformadoras y líneas de alta tensión es el soporte técnico indispensable para integrar esta nueva generación al sistema.
El proyecto se ejecutará de forma escalonada para garantizar una expansión equilibrada en diferentes puntos geográficos:
- Fase 1 (80 MW): Contempla la construcción de parques en las localidades de Pirané, Laguna Blanca e Ibarreta.
- Fase 2 (90 MW): Se extenderá a las zonas de Clorinda, Formosa capital y General Güemes.
La factibilidad del proyecto está respaldada por los altos niveles de radiación solar de la provincia. Según Gastón Tzarovsky, CEO de la firma inversora, estas condiciones naturales, sumadas a la capacidad de absorción del sistema eléctrico local, garantizan la viabilidad técnica y comercial del emprendimiento.
Integración nacional y desarrollo regional
La energía producida será comercializada a través de CAMMESA, lo que permitirá que el flujo generado no solo abastezca la demanda de Formosa, sino que se inyecte directamente al sistema interconectado nacional. Este vínculo con el esquema federal refuerza la estabilidad eléctrica regional e incrementa el aporte de fuentes renovables a la matriz argentina.
Más allá del impacto ambiental, la iniciativa funcionará como un motor para la economía regional. Se prevé que la construcción y operación de los parques impulse la creación de nuevos puestos de trabajo y requiera la capacitación técnica de mano de obra local en la industria de las energías modernas.
Con esta apuesta, Formosa busca reducir su dependencia de combustibles fósiles, aportando de manera directa al compromiso de descarbonización del sistema energético nacional y consolidando un esquema productivo más sostenible y autónomo.
