Vaca Muerta impulsa exportaciones de GLP a Brasil, pero trabas de infraestructura y reglas limitan contratos de largo plazo

El crecimiento de la producción de gas en Argentina reposiciona al país como proveedor relevante de GLP para Brasil, aunque persisten obstáculos estructurales que frenan acuerdos extendidos y sostienen la cautela de las empresas brasileñas.

El avance de la producción de gas en Vaca Muerta reposicionó a Argentina como un proveedor estratégico de gas licuado de petróleo (GLP) para Brasil. Sin embargo, de acuerdo con el CEO de Copa Energía, Pedro Turqueto, aún persisten limitaciones estructurales que condicionan la firma de contratos de largo plazo entre ambos países.

Turqueto señaló que, pese a que Brasil importó cerca de la mitad de su GLP desde Argentina durante el último año, la falta de infraestructura adecuada para asegurar un suministro eficiente continúa siendo un factor determinante al momento de proyectar inversiones sostenidas en el tiempo. En ese marco, indicó que el crecimiento del sector energético argentino es visible, pero que las empresas brasileñas mantienen cautela frente a la volatilidad histórica de las reglas de mercado.

Infraestructura y confianza: límites para exportaciones estables

Desde la perspectiva del sector privado brasileño, la evolución de Vaca Muerta abre expectativas positivas, aunque el desarrollo del midstream y downstream todavía no acompaña el ritmo del upstream. Para Turqueto, esa brecha limita la capacidad de asegurar flujos constantes de exportación.

El ejecutivo también remarcó que, aunque las condiciones actuales muestran mejoras, el historial argentino genera dudas respecto de la estabilidad de las inversiones. La posibilidad de cambios abruptos en las reglas económicas aparece como un riesgo relevante para compañías que requieren horizontes de planificación de mayor alcance. Aun así, sostuvo que las empresas siguen evaluando oportunidades comerciales y mantienen conversaciones activas con actores argentinos, en parte por la cercanía geográfica y menores costos logísticos frente a otros proveedores como Estados Unidos.

Un vínculo energético que se expande

La relación energética entre Argentina y Brasil se consolida como un eje central del Mercosur, en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y la reconfiguración de cadenas de suministro. En ese escenario, el suministro cercano de GLP se transforma en una ventaja competitiva para Brasil, que busca abastecimiento en un mercado con alta demanda y sensibilidad en precios, por su impacto directo en el costo de vida.

Turqueto agregó que programas como “Gas del Pueblo” en Brasil podrían ampliar el consumo interno, sumando nuevos usuarios al sistema y elevando la presión sobre la oferta regional de gas licuado.

Integración regional: el desafío logístico y normativo

Más allá del potencial energético, el CEO de Copa Energía advirtió que el Mercosur presenta limitaciones estructurales en integración logística y aduanera. Según explicó, las trabas operativas en frontera, los cambios de transporte y la falta de coordinación normativa encarecen y ralentizan el comercio. Para Turqueto, avanzar en una mayor simplificación del intercambio regional es tan importante como desarrollar infraestructura energética, ya que permitiría reducir costos y mejorar la competitividad del suministro.

En ese sentido, concluyó que la consolidación de Argentina como proveedor confiable no dependerá únicamente del crecimiento de Vaca Muerta, sino también de su capacidad para sostener estabilidad regulatoria, eficiencia logística y previsibilidad a largo plazo.

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