Cinco empresas petroleras compiten por áreas abandonadas en Mendoza: quiénes son y qué buscan

El Gobierno provincial recibió ofertas para reactivar bloques con baja actividad en el marco de su modelo de licitación permanente. El área más disputada está en Malargüe y hay interés por promover la exploración no convencional.

Cinco empresas petroleras presentaron ofertas para explorar y explotar áreas que están abandonadas o con baja actividad en Mendoza. Aunque en la licitación lanzada por el Gobierno hubo algunos lotes que quedaron vacantes, el interés por retomar la producción en zonas sin trabajos es tomado como una buena señal en el marco de la complicada situación de la industria petrolera convencional.

Entre los postulantes hay empresas que ya tienen actividad en la provincia y buscan crecer, y otras que dan el salto de ser proveedores para convertirse en operadores.

El área más deseada es «El Manzano», ubicada en Malargüe, donde compiten dos ofertas. Las empresas en disputa son Venoil y Geopetrol Drilling. Venoil opera en Mendoza áreas emblemáticas como Cacheuta —donde comenzó la producción petrolera en la provincia—, Piedras Coloradas y Manzano Oeste, cerca del área en cuestión. Geopetrol, por su parte, es una empresa de servicios con trayectoria en la Patagonia, fundada en 2016, que ahora busca dar el salto como operadora.

Petróleos Sudamericanos presentó una oferta para explotar el área «Atamisqui», ubicada en Tupungato, que fue quitada por la provincia a la empresa El Trébol. La firma se convirtió en uno de los principales operadores de Mendoza luego de haberle comprado a YPF el bloque Mendoza Norte de áreas maduras. Así, opera Barrancas, Vizcacheras, La Ventana, Mesa Verde, Ceferino y Río Tunuyán, y ahora avanza para sumar Atamisqui.

Hattrick Energy, una empresa junior con crecimiento incipiente en la provincia, postuló para quedarse con el área exploratoria Atuel Sur. En tanto, Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) presentó una oferta por el área «Río Atuel». PCR es una de las empresas de mayor crecimiento en Mendoza, luego de haber logrado mejorar la producción de áreas como Puesto Rojas —que también había abandonado El Trébol— y de adquirir los yacimientos ubicados en Llancanelo, donde se extrae petróleo extra pesado.

El Gobierno provincial cuenta con un modelo de licitación permanente que implica una dinámica menos rígida para adjudicar áreas petroleras. Las condiciones de las ofertas económicas presentadas aún no se conocen. Entre las características del esquema se destaca la flexibilidad para el pago de regalías contra inversiones y la intención de promover la exploración no convencional en las áreas con ese potencial, particularmente en el extremo sur de Malargüe.

La actividad convencional está en declive en Argentina, a contramano del boom en la exploración y explotación no convencional con Vaca Muerta como eje. «Los campos convencionales no se gestionan solos: requieren incentivos, tecnología, operadores enfocados y control estatal con estándares y seguimiento. Mendoza esto lo entendió y lo está ejecutando», explicó la ministra de Energía, Jimena Latorre. La funcionaria destacó que la provincia registra la menor tasa de declinación del país en campos convencionales en el período pospandemia, con períodos de crecimiento de la producción en algunos momentos.

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