El incremento del 400% en los combustibles fósiles desde el inicio del actual Gobierno reavivó el traspaso de vehículos al gas natural. Con ahorros diarios significativos y planes de financiación, los equipos se pueden amortizar en apenas un mes y medio para quienes trabajan al volante.
Desde la asunción del Gobierno de Javier Milei, los combustibles fósiles acumulan un aumento del 400% en los surtidores. Actualmente, llenar un tanque estándar de entre 55 y 60 litros demanda un desembolso de unos $118.000 para vehículos nafteros y más de $133.000 en el caso del diésel. En el marco del conflicto en Medio Oriente, Argentina se posiciona entre los países de la región con mayores incrementos en las naftas, siendo superada únicamente por Perú, Guatemala y Panamá.
Frente a este escenario tarifario, el traspaso a Gas Natural Comprimido (GNC) experimentó un fuerte repunte que se encamina a un boom similar al récord de conversiones registrado tras la crisis y devaluación del año 2001. Según datos del ENARGAS, durante el mes de marzo las instalaciones de equipos aumentaron un 40% respecto a febrero y un 70% en la comparación interanual. El promedio de conversiones rondó las 300 por provincia en el último mes, destacándose el territorio de Buenos Aires con 3.795 pases a GNC.
La brecha de precios es el principal motor de esta tendencia, permitiendo un ahorro cercano al 60%. Mientras la nafta cotiza en torno a los $2.000, el metro cúbico de GNC se ubica en $600. Esto se explica porque los últimos aumentos fueron del 25% para los combustibles líquidos contra un 10% o 15% para el gas. En términos prácticos, cargar 10 litros de nafta representa unos $22.000, mientras que un tanque de GNC de 40 litros —equivalente a esa misma cantidad de nafta— cuesta alrededor de $9.000.
Actualmente, el gas de boca de pozo que compran las estaciones cotiza en torno al 10% del precio del surtidor de la nafta súper de YPF en la Ciudad de Buenos Aires. A ese valor se le suma el costo de la distribución, la electricidad utilizada para comprimir el gas y los gastos operativos de la estación. De esta manera, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) el valor final del GNC está entre un 35% y un 40% por debajo de la nafta, diferencia que se amplía hasta el 50% en el interior del país.
La instalación de los equipos, mayormente los denominados de «quinta generación» compuestos por cilindros de 40, 58 o 65 litros, ronda en promedio el $1,5 millones (con valores que parten desde los $1.100.000 hasta $1.350.000). Para facilitar el acceso, se ofrecen opciones de financiación bancaria y planes de 12 a 24 cuotas. Estos sistemas arrancan a combustible y cambian a gas automáticamente al alcanzar la temperatura adecuada, e incluyen una válvula de carga externa en la parte posterior del vehículo.
El tiempo de amortización varía según el uso. Para un conductor particular que recorre unos 10.000 kilómetros anuales, recuperar la inversión lleva poco más de un año. Sin embargo, para vehículos de trabajo como taxis, remises o transportes de aplicaciones, el retorno se completa en apenas un mes y medio. Especialistas señalan que un chofer de aplicación con alta rotación puede lograr un ahorro diario de $30.000, lo que representa una ganancia indirecta de $900.000 mensuales.
El fenómeno no se limita a los vehículos livianos. Entre 2025 y 2026, el GNC se consolidó como una alternativa estratégica y económica frente al gasoil en el transporte de carga y de pasajeros. Impulsado por la disponibilidad de gas nacional, el sistema cuenta con más de 500 estaciones habilitadas y corredores viales clave (como las Rutas 3, 5, 33 y 225) que conectan el norte, el centro y la zona de Vaca Muerta, facilitando el abastecimiento en largas distancias para camiones de gran porte.
En esta misma línea, se han incorporado colectivos a GNC en el transporte público del AMBA y de Pilar, buscando modernizar la flota y reducir el impacto ambiental. La formación de Vaca Muerta se mantiene como el motor fundamental de este suministro, permitiendo cubrir la creciente demanda e impulsando hitos operativos, como la primera fractura hidráulica abastecida con GNC propio realizada por YPF en 2025.

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