Un informe revela que la fase de inversión en infraestructura en Vaca Muerta generará hasta 36.000 empleos directos, en su mayoría especializados, y tendrá un fuerte impacto multiplicador en la economía regional y nacional.
El estudio sobre el desarrollo de Vaca Muerta indica que la etapa de construcción y de inversión en infraestructura, conocida como Capex, será la que más puestos de trabajo requerirá en el proceso de expansión del yacimiento no convencional. En esta fase, se concentrarán tareas vinculadas con la perforación de pozos, la construcción de ductos, plantas de tratamiento y obras civiles de gran envergadura, todas esenciales para potenciar la producción de gas y petróleo.
De acuerdo con el análisis, se crearán hasta 36.000 empleos directos en esta etapa, la mayoría de ellos altamente especializados. Entre los perfiles laborales previstos se encuentran ingenieros, técnicos, operarios de perforación y fractura, profesionales de la metalmecánica, soldadores, especialistas en logística y transporte, además de personal dedicado a seguridad y medio ambiente.
Un aspecto destacado del informe es el efecto multiplicador que tiene la industria hidrocarburífera sobre otras actividades económicas. Por cada trabajador contratado en el sector, se generan cinco empleos adicionales en sectores conexos como construcción, servicios profesionales, transporte, hotelería y comercio. Esto refleja la influencia positiva del desarrollo de Vaca Muerta en la generación de empleo en toda la cadena de valor.
La complejidad y diversidad de la cadena de valor también son resaltadas en el informe. Desde la provisión de insumos básicos —como arena, áridos, cemento y acero— hasta tecnologías avanzadas para perforación y fractura, la demanda laboral se extenderá a numerosas pymes proveedoras de bienes y servicios, que hoy en día abastecen a las 37 principales compañías de oil & gas en Argentina.
El documento advierte que, dada la magnitud de los proyectos, será imprescindible un proceso intenso de capacitación de la mano de obra. La especialización de los trabajadores puede convertirse en un cuello de botella si no se desarrollan programas de formación adecuados para cubrir la creciente demanda laboral en los próximos años.
Además, se proyecta que la expansión requerirá logística a gran escala, con miles de viajes de camiones para transportar agua, arena, áridos, químicos y equipos. Cada segmento de la cadena logística generará empleo adicional en transporte, talleres mecánicos, estaciones de servicio y operadores logísticos.
El impacto regional será notable en localidades como Añelo, Rincón de los Sauces, Plaza Huincul y Cutral Co, que ya experimentan un crecimiento vinculado a la actividad del shale. Esto se traduce en mayor empleo, pero también en mayores necesidades de infraestructura habitacional, educativa y sanitaria.
La demanda laboral no se limitará a las actividades directas; sectores indirectos como comercio, hotelería, restaurantes y servicios urbanos en Neuquén y Río Negro también se beneficiarán del flujo de trabajadores y la llegada de nuevas empresas.
El Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) señala que este proceso de expansión será intensivo en inversión y tendrá picos en momentos clave, como la construcción de gasoductos, oleoductos y plantas de procesamiento. Una vez instaladas las infraestructuras, la demanda laboral tenderá a estabilizarse, pero en niveles mucho más altos que en la actualidad.

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