La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático supervisó la construcción de las cisternas de almacenamiento. El control estatal se centró en los sistemas de mitigación de gases y las pruebas de hermeticidad de las estructuras.
El Gobierno de Río Negro, a través de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, llevó a cabo una nueva jornada de fiscalización en la zona de Punta Colorada. El objetivo fue inspeccionar el avance del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), con especial énfasis en que el desarrollo de la infraestructura cumpla estrictamente con las resoluciones ambientales vigentes.
Avances en la capacidad de almacenamiento
Durante la recorrida, los inspectores constataron el progreso en el montaje de los tanques de almacenamiento. Actualmente, el proyecto contempla un total de seis estructuras, de las cuales dos ya presentan sus techos en un estado de construcción muy avanzado.
Estas unidades de almacenamiento poseen dimensiones de gran escala:
- Altura: 38 metros.
- Diámetro: 82 metros.
- Material: Aluminio.
Un punto clave de la inspección fue la verificación de los sistemas de control de emisión de gases. Estos dispositivos están diseñados específicamente para reducir el impacto ambiental y fortalecer la seguridad operativa de la planta durante su funcionamiento futuro.
Pruebas de seguridad y hermeticidad
La supervisión actual se focalizó en las tapas superiores de los tanques, una fase considerada crítica en el proceso de ingeniería. Según informaron las autoridades, una vez que se completa el montaje de cada techo, se procede a realizar las pruebas hidráulicas.
Este procedimiento es de carácter obligatorio y tiene como fin garantizar la hermeticidad total de la estructura y asegurar que el sistema funcione correctamente antes de habilitar las siguientes etapas de la obra.
“La fiscalización apunta a que cada componente del proyecto se ejecute tal como fue aprobado en el Estudio de Impacto Ambiental”, afirmó Nicolas Jurgeit, Subsecretario de Control y Fiscalización.
El rol del control estatal
El esquema de trabajo de la Secretaría se basa en la auditoría constante de las medidas de mitigación y el monitoreo de la conformidad de la obra. El objetivo central de este seguimiento es permitir el desarrollo energético de la región bajo criterios de sustentabilidad y seguridad, evitando desvíos que puedan afectar los ecosistemas locales.
Con esta fiscalización, el Estado rionegrino busca transformar los compromisos asumidos en los estudios previos en acciones concretas y verificables sobre el territorio.

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