La iniciativa, canalizada a través de Phoenix Resources, busca alcanzar 60 mil barriles diarios adicionales hacia 2030 y se convierte en la tercera presentación bajo este régimen en el segmento upstream, en un contexto donde el país se prepara para superar el millón de barriles diarios.
José Luis Manzano y Mercuria Energy presentaron un proyecto por u$s 6000 millones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con el objetivo de expandir la producción en Vaca Muerta. La iniciativa se enmarca en un contexto de mayor actividad petrolera y mejora en los precios internacionales del crudo, y busca sumar exportaciones junto con previsibilidad regulatoria, con foco en el desarrollo del shale y el posicionamiento de Argentina como proveedor energético en el mediano plazo. El desarrollo se canaliza a través de Phoenix Resources, empresa controlada en un 90% por Mercuria Energy y en un 10% por Integra Capital, que actualmente produce alrededor de 17 mil barriles diarios tras haber duplicado su nivel en los dos años previos.
El plan de la compañía contempla alcanzar una producción adicional de 60 mil barriles diarios hacia 2030. Este crecimiento se proyecta sobre áreas estratégicas ubicadas en Neuquén, como Mata Mora Norte y Sur, y Confluencia Norte y Sur, además de un bloque que se encuentra en proceso de adquisición. Con este salto productivo, la firma busca posicionarse entre los principales actores del shale en el país.
Fuentes de la empresa destacaron que el atractivo del RIGI no se limita a los beneficios fiscales, sino que también aporta un marco de previsibilidad para inversiones de largo plazo. El CEO de Phoenix Resources, Pablo Bizzotto, sostuvo que el régimen «toma su activo y lo traslada virtualmente a un país desarrollado» y afirmó que la señal central es la estabilidad de las reglas de juego en Argentina. Se trata del tercer proyecto presentado bajo este esquema en el segmento upstream, después de las iniciativas de Pampa Energía y Tecpetrol, y en el sector anticipan nuevos anuncios de compañías como YPF y Vista.
El impulso inversor coincide con la inminente puesta en marcha del oleoducto VMOS, que sumará 180 mil barriles diarios de capacidad de transporte. Este avance plantea el desafío de incrementar la producción para aprovechar la nueva infraestructura disponible, lo que llevó a las empresas a acelerar sus planes de perforación para sostener la expansión del sector energético. En este escenario, Argentina se encamina a superar el millón de barriles diarios por primera vez, tras haber registrado en 2025 un promedio superior a los 800 mil barriles, por encima del récord histórico de 1998.
