La formación neuquina inició 2026 con 2.401 etapas de fractura, superando el promedio del año pasado y consolidando el impulso del shale oil. Este nivel de actividad apuntala el nuevo hito de producción en Neuquén y fortalece la estrategia exportadora a través de Chile y el Atlántico.
El desarrollo de los recursos no convencionales en Vaca Muerta comenzó el ciclo 2026 con una intensidad operativa que marca un nuevo piso para la industria. Durante el mes de enero, las empresas operadoras completaron 2.401 etapas de fractura, cifra que se posiciona como el segundo mejor registro mensual en la historia de la formación.
Este volumen operativo representa un salto significativo respecto a las 1.791 etapas contabilizadas en diciembre de 2025, según datos de la consultora NCS Multistage, dirigida por Luciano Fucello. Con este desempeño, enero de 2026 solo es superado por el récord absoluto de mayo de 2025 (2.588 etapas), desplazando a otros periodos de alta actividad como abril, agosto y octubre del año anterior.
Producción récord y capacidad de transporte
La aceleración en las tareas de completamiento tiene un correlato directo en los surtidores de la cuenca. La provincia de Neuquén logró superar por primera vez el umbral de los 600.000 barriles diarios de petróleo en promedio, estableciendo un nuevo hito nacional para el segmento del crudo.
Este crecimiento se apoya en una logística de evacuación que actualmente opera cerca del 90% de su capacidad. El flujo de shale oil se sostiene mediante:
- El sistema OTASA con destino a Chile.
- Los despachos por Puerto Rosales y la conexión con Bahía Blanca.
- El avance del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), cuya finalización a fines de 2026 será clave para canalizar el potencial que hoy anticipan los niveles de fractura.
El petróleo como motor de las exportaciones
La estrategia de las operadoras ha priorizado el petróleo sobre el gas natural debido a menores costos iniciales y una logística de exportación más ágil. Mientras que se proyecta que el petróleo crezca un 28% en 2025, el gas muestra una desaceleración con una expansión estimada de apenas el 2,8% por cuellos de botella técnicos.
En el plano internacional, el inicio de año refleja el impacto del acuerdo de abastecimiento firmado entre la petrolera chilena ENAP y las compañías YPF, Vista, Shell y Equinor. Este convenio no solo garantiza el 25% de la demanda anual de la firma trasandina, sino que también habilita el uso del puerto de Talcahuano para exportar el crudo neuquino hacia terceros mercados del Pacífico.
De cumplirse las proyecciones del sector, el indicador de etapas de fractura podría experimentar un incremento del 20% durante todo 2026, consolidando a la energía como uno de los principales motores de ingreso de divisas para el país.

![[ suscribase ]](https://www.revistapetroquimica.com/wp-content/uploads/2025/01/TAPA-PETRO-415-400.jpg)

