A través de una orden ejecutiva, la Casa Blanca busca cortar el suministro energético de la isla, alegando razones de seguridad nacional y la presencia de inteligencia rusa en el Caribe.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció un endurecimiento drástico de su política hacia Cuba al imponer aranceles punitivos a cualquier nación que venda petróleo a la isla. La medida, oficializada este jueves, establece un sistema de penalizaciones a las importaciones de aquellos países que suministren crudo al gobierno de Miguel Díaz-Canel, ya sea de manera directa o indirecta.
Desde la Casa Blanca justificaron la orden ejecutiva como una acción necesaria para proteger la «seguridad nacional» frente a la «influencia maligna» de Cuba en la región. Según declaraciones del mandatario, la administración busca interrumpir el flujo vital de energía que llega principalmente desde Venezuela, bajo la premisa de que el país caribeño se encuentra «al borde del colapso».
Acusaciones y argumentos de Washington
El decreto presidencial no solo se limita al aspecto energético, sino que incluye graves denuncias en materia de defensa y derechos humanos. Entre los puntos principales del comunicado oficial se destacan:
- Inteligencia y potencias externas: Washington sostiene que Cuba alberga la mayor instalación de inteligencia de señales de Rusia fuera de su territorio, destinada al robo de información sensible de EE. UU.
- Terrorismo: El documento acusa a la isla de ofrecer «refugio seguro» a organizaciones extremistas como Hezbollah y Hamas.
- Situación interna: Trump denunció la persecución de opositores y líderes religiosos por parte del régimen cubano, además de señalar la designación de Cuba como Estado «patrocinador del terrorismo» realizada previamente.
Incertidumbre y reacción empresarial
La nueva restricción se suma a las limitaciones de viaje impuestas a mediados de 2025 y profundiza la fragilidad económica de la mayor de las Antillas. Ante este escenario, la advertencia ha provocado una ola de incertidumbre en sectores diplomáticos y empresariales en La Habana.
De acuerdo con reportes internacionales, diversas compañías extranjeras han iniciado la revisión de planes de evacuación por temor a una crisis humanitaria o un eventual agravamiento del conflicto. Con este bloqueo energético, el gobierno de Trump busca forzar un cambio de régimen aprovechando el crítico momento que atraviesa la infraestructura y la economía cubana.

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