Tensión global: el petróleo cae un 6% por el plan de paz de Trump, pero Irán desmiente el acuerdo

Los mercados reaccionaron con optimismo ante una posible desescalada en el conflicto con Israel, llevando al Brent por debajo de los 100 dólares. Sin embargo, Teherán lanzó un duro mensaje negando las negociaciones y advirtió que la inestabilidad de los precios persistirá.

El mercado energético global vivió una jornada de extrema volatilidad este miércoles 25 de marzo. Tras el anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la presentación de un plan de paz a Irán, el precio del crudo registró un desplome inmediato cercano al 6%, impulsado por la expectativa de un freno a las hostilidades en Medio Oriente.

Los números del mercado

La reacción de los inversores ante las señales de distensión fue contundente:

Este movimiento financiero se vio reforzado por la noticia de que Irán permitiría el paso de buques petroleros considerados «no hostiles» por el Estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el suministro de crudo a nivel mundial. Según Chris Weston, analista de Pepperstone, el mercado ha comenzado a asignar una mayor probabilidad a una desescalada, aunque advirtió que aún no existen certezas sobre su concreción.

El desmentido de Teherán

La calma inicial duró poco. Horas después del anuncio de la Casa Blanca, el Ejército de Irán emitió un comunicado categórico a través de la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, rechazando cualquier tipo de negociación en curso.

«No llames acuerdo a tu derrota. La era de tus promesas ha terminado», sentenció el portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, calificando las declaraciones de Trump como falsas.

Desde Teherán aseguraron que «nadie llegará a un acuerdo con alguien como ustedes», cerrando, por el momento, la puerta a la vía diplomática sugerida por Washington.

Incertidumbre en el horizonte energético

La postura iraní no solo fue política, sino también económica. Las fuerzas armadas del país persa advirtieron que los precios del petróleo no regresarán a sus niveles anteriores hasta que ellos mismos «garanticen la estabilidad de la región».

Este contraste entre el optimismo de los mercados y la dureza del mensaje de Teherán deja al sector energético en una situación de alta vulnerabilidad. Mientras los inversores buscan señales de alivio, la realidad geopolítica indica que el conflicto sigue abierto y que la baja en los precios podría ser tan volátil como las declaraciones cruzadas entre las potencias.

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