El desarrollo de shale oil «Los Toldos II Este», ubicado cerca de Rincón de los Sauces, prevé la perforación de 380 pozos y buscará alcanzar una producción de 70.000 barriles diarios para mediados de 2027. La iniciativa cuenta con el fuerte respaldo del gobierno neuquino para potenciar la industria hidrocarburífera local mediante el incentivo a las inversiones upstream.
El gobierno de Neuquén anunció que las empresas Tecpetrol y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) presentaron formalmente el proyecto «Los Toldos II Este» para que sea incluido dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Este megaproyecto de shale oil demandará un desembolso inicial de 2.400 millones de dólares hasta el año 2028 y promete consolidar el crecimiento productivo de Vaca Muerta.
El desarrollo estará operado por Tecpetrol, que contará con una participación del 90%, en asociación con la empresa provincial GyP, que mantendrá el 10% restante. La zona de explotación se ubica en el hub norte de Vaca Muerta, a unos 30 kilómetros de Rincón de los Sauces, un área que viene ganando un marcado protagonismo en la expansión de los hidrocarburos no convencionales.
El plan de trabajo contempla la perforación de aproximadamente 380 pozos y el montaje de infraestructura estratégica. Esto incluye la construcción de una planta de procesamiento, oleoductos, gasoductos e instalaciones complementarias. Según las previsiones oficiales, la envergadura y dinámica de las operaciones generarán un impacto positivo en Rincón de los Sauces, ya que demandará asistencia de proveedores locales y un incremento en la infraestructura de la zona, aportando un importante valor agregado regional.
En términos productivos, el objetivo de las operadoras es alcanzar los 70.000 barriles de petróleo diarios. La producción comenzará formalmente en 2027 y se ejecutará en dos etapas: el primer módulo iniciará en marzo aportando 35.000 barriles por día, mientras que para julio de ese mismo año se activará el segundo módulo, logrando duplicar la capacidad de extracción.
El esquema financiero del proyecto fue diseñado de manera escalonada. Una vez concluida la primera fase de inversión en 2028 (con los 2.400 millones de dólares iniciales), se dará paso a una etapa de desarrollo sostenido. Para este segundo período se estiman desembolsos anuales de 370 millones de dólares a lo largo de una década.
Para la gestión del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, la confirmación de este megaproyecto ratifica el acompañamiento de las grandes operadoras y su disposición a realizar fuertes inversiones en la provincia.
La administración neuquina había planteado previamente a nivel nacional la necesidad de incorporar las inversiones de «upstream» —aquellas vinculadas directamente a la exploración y producción de petróleo y gas— dentro de los beneficios del RIGI. Además, la provincia viene impulsando en foros internacionales y rondas de negocios un esquema que brinde incentivos y previsibilidad al sector.
En este contexto, Figueroa destacó que la herramienta del RIGI permite “generar condiciones para que las inversiones lleguen más rápido”. Asimismo, el mandatario valoró la estabilidad a largo plazo que este régimen ofrece para proyectos de gran escala en Vaca Muerta, considerándolos una pieza clave para sostener el aumento de la producción energética y el desarrollo de nueva infraestructura en el territorio neuquino.
