El Gobierno aplica subas de hasta el 16,8% para evitar el atraso tarifario. La Secretaría de Energía justificó los incrementos por la Revisión Quinquenal y un nuevo esquema de subsidios focalizados.
El segundo mes de 2026 inicia con una fuerte presión sobre el bolsillo de los usuarios. En medio de la polémica por la metodología de medición del INDEC, la Secretaría de Energía confirmó aumentos en los servicios públicos que superan la inflación proyectada, buscando consolidar la reducción del gasto estatal.
Los números de febrero: luz y gas
Los incrementos impactarán de forma desigual según el servicio, con un ajuste significativamente mayor en el suministro de gas:
- Electricidad (AMBA): Las boletas de Edenor y Edesur subirán, en promedio, un 3,59%.
- Gas natural: El ajuste alcanzará el 16,86%.
En el caso del gas, Energía explicó que la magnitud de la suba responde a la decisión de unificar el costo fijo del gas boca de pozo durante todo el año. Anteriormente, este valor fluctuaba entre verano e invierno; con este cambio, se busca eliminar los saltos estacionales en las facturas durante los meses de mayor consumo.
Las razones detrás del ajuste
El Gobierno fundamentó estos incrementos en tres pilares principales:
- Fórmula de actualización: Desde mediados de 2025 se aplica la Revisión Quinquenal Tarifaria, una fórmula automática que busca que las tarifas «no pierdan valor» frente al resto de los precios de la economía.
- Subsidios Focalizados (SEF): El antiguo sistema de segmentación fue reemplazado por los Subsidios Energéticos Focalizados. Este nuevo régimen concentra el beneficio únicamente en hogares con ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales (CBT), promoviendo un consumo más eficiente.
- Reducción del déficit: En 2025, los subsidios energéticos cayeron un 36%, totalizando US$3.999 millones, debido principalmente a menores transferencias al sistema de generación eléctrica.
Impacto en la inflación y polémica en el INDEC
El aumento de tarifas se da en un contexto de tensión política tras la salida de Marco Lavagna del INDEC. Según consultoras privadas como PxQ, la incidencia de los servicios públicos es determinante:
- Con la metodología actual, el impacto de las tarifas en el IPC de enero sería de 0,5 puntos porcentuales.
- Con la nueva metodología (que utiliza la encuesta ENGHo), el impacto subiría a 0,88 puntos, debido a que el nuevo índice otorga un mayor peso al gasto en servicios básicos dentro de la canasta de los hogares.
Esta mayor ponderación de las tarifas es uno de los factores que explicaría por qué la inflación medida con el nuevo sistema podría situarse por encima del 3%, superando la meta del 2,5% que espera el Poder Ejecutivo.

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