La obra conectará Vaca Muerta con Punta Colorada para exportar líquidos asociados al gas, descartando la opción de Bahía Blanca y proyectando ingresos anuales por 5.000 millones de dólares.
Río Negro consolida su posición estratégica en el mapa energético nacional tras confirmarse la construcción de un poliducto de gran escala que unirá la formación Vaca Muerta con la costa atlántica. El proyecto, que forma parte del plan exportador Argentina LNG, tendrá su punto final en las proximidades de Punta Colorada, cerca de Sierra Grande, desplazando definitivamente la alternativa de Bahía Blanca en la provincia de Buenos Aires.
La decisión fue ratificada por YPF, que lidera el megaproyecto junto a socios internacionales de peso como la italiana ENI y XRG (vinculada al grupo emiratí ADNOC). La infraestructura surge de la necesidad de gestionar el alto volumen de subproductos —como propano, butano, etano y gasolina natural— que se generan durante la extracción de gas para licuefacción. Dado que la demanda interna de estos componentes ya está cubierta, la exportación se presenta como el destino natural del excedente.
Detalles técnicos y trazado
La obra consiste en un ducto de 22 pulgadas de diámetro, una dimensión superior a la de instalaciones similares existentes, diseñada para manejar caudales de gran escala. El trazado se extenderá por 570 kilómetros, partiendo desde el área Meseta Buena Esperanza, al oeste de Vaca Muerta en Neuquén, hasta alcanzar el litoral rionegrino.
A diferencia de los gasoductos u oleoductos convencionales, este poliducto transportará específicamente líquidos del gas natural. Según lo informado a través de un edicto de YPF, la logística no se limitará al transporte, sino que requerirá una base industrial en destino:
- Planta fraccionadora: Se construirá en la zona costera para procesar los líquidos antes de su despacho.
- Terminal portuaria: El esquema prevé instalaciones mar adentro mediante el uso de monoboyas y equipos situados a varios kilómetros de la costa, evitando el modelo de puerto tradicional.
Impacto económico y regional
La importancia de esta obra radica en su potencial comercial. Se estima que las exportaciones de estos líquidos asociados podrían generar ingresos cercanos a los 5.000 millones de dólares anuales, cifra que se sumaría a los beneficios previstos por el negocio del Gas Natural Licuado (GNL).
Con esta confirmación, la zona de Sierra Grande y Punta Colorada se ratifica como un nodo energético de exportación multidimensional. Este nuevo poliducto se integrará a otros desarrollos de gran envergadura ya proyectados para la zona, como el Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), transformando definitivamente el perfil productivo de la costa rionegrina.

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