A través de los proyectos VMOS, Argentina LNG y SESA, la provincia se posiciona como la principal salida exportadora de Vaca Muerta al mundo. El plan estratégico garantiza que el 80% de la mano de obra sea local.
Este 29 de enero de 2026 marca un hito en la historia productiva de Río Negro. Mediante un acuerdo estratégico con YPF y empresas asociadas, la provincia ha consolidado una cartera de proyectos que superan los US$ 36.000 millones en inversiones. Esta transformación no solo redefine la matriz energética nacional, sino que posiciona a la costa atlántica rionegrina como la plataforma logística y exportadora definitiva para los recursos de Vaca Muerta.
El esquema de desarrollo cuenta con un fuerte componente de protección al trabajo regional: por normativa, las empresas deben cumplir con un 80% de mano de obra local y un 60% de proveedores rionegrinos, asegurando que el impacto económico se derrame directamente en el territorio.
Los tres pilares del despegue energético
La estrategia rionegrina se sustenta en tres desarrollos de escala mundial que integran petróleo y gas:
- Argentina LNG (Gas Natural Licuado): Es la iniciativa más ambiciosa, con una inversión estimada superior a los US$ 30.000 millones y una vida útil de 30 años. El proyecto, con eje en el Golfo San Matías, apunta a exportar hasta 12 millones de toneladas anuales de GNL.
- Vaca Muerta Oil Sur (VMOS): Con una inversión de US$ 3.000 millones, este oleoducto permitirá que, a fines de 2026, comience la exportación masiva de petróleo desde la nueva terminal marítima en Sierra Grande. Se proyecta una producción de 550 millones de barriles.
- Proyecto SESA: Enfocado también en GNL, contempla US$ 3.000 millones en su primera etapa para operar desde San Antonio Oeste, con una capacidad de 3,5 millones de toneladas anuales.
Infraestructura y empleo: Un cambio de escala
La magnitud de las obras requerirá una logística sin precedentes para la provincia. El plan incluye la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas y un poliducto a lo largo de 530 kilómetros, además de una planta fraccionadora de gases que será cinco veces más grande que la de General Cerri.
Impacto en el mercado laboral:
- Pico de construcción: Se estima la contratación de 3.000 trabajadores.
- Operación de barcos licuefactores: Dos embarcaciones generarán 600 empleos directos (300 cada una).
- Planta fraccionadora: Aportará otros 400 puestos directos.
- Efecto multiplicador: Servicios industriales, logística, aduana y seguridad ampliarán la oferta laboral en toda la zona este y el interior provincial.
2026: El año de los hitos concretos
El calendario de este año y el próximo ya tiene fechas clave para la puesta en marcha de los proyectos:
- Febrero/Marzo 2026: Inicio de producción en la mina de oro y plata Calcatreu, en Ingeniero Jacobacci.
- Fines de 2026: Comienza la exportación de crudo a través de VMOS.
- Periodo 2026-2027: Entrada en operación del primer barco de licuefacción del proyecto SESA y construcción del Parque Eólico Cerro Policía.
La disponibilidad de gas y la nueva infraestructura abren la puerta a un cambio estructural: el Gobierno Provincial ya trabaja para atraer inversiones que desarrollen la industria petroquímica en la zona este. De esta manera, Río Negro no solo será un punto de paso para la energía, sino un centro de valor agregado que proyectará a la Argentina como un actor de peso en el mercado global de combustibles.

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