Río Negro avanza con respaldo social y capacitación técnica hacia su potencial como centro de exportación de GNL de Vaca Muerta

La provincia continúa consolidándose como un posible polo exportador de Gas Natural Licuado (GNL) de Vaca Muerta, con amplio respaldo social y un plan estratégico de capacitación laboral y técnica para potenciar el desarrollo del proyecto.

El camino de Río Negro hacia convertirse en un centro de exportación de GNL a partir de Vaca Muerta comienza a tomar forma con mayor claridad, tras una extensa audiencia pública en San Antonio Este. La Secretaria de Energía y Ambiente, Andrea Confini, afirmó que el proceso ha contado con un fuerte consenso social y que ahora la atención está en la aprobación ambiental definitiva para los proyectos relacionados.

Confini resaltó que la audiencia, que duró más de once horas, fue resultado de un diálogo previo con la comunidad y destacó que la convocatoria cerró con 136 opiniones favorables y solo 13 en contra, lo que interpretó como un apoyo contundente a la iniciativa. La funcionaria explicó que las observaciones recibidas, aunque no son vinculantes, enriquecen el proyecto y contribuyen a su perfeccionamiento, resaltando la importancia de estos procesos participativos.

El siguiente paso depende de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro, que debe emitir su resolución sobre el estudio de impacto ambiental. Actualmente, el trámite está en la etapa de ampliación de información, y obtener el visto bueno será fundamental para que las empresas puedan asegurar los financiamientos y avanzar en la inversión necesaria.

Paralelamente, los buques encargados de licuar el gas de Vaca Muerta ya están en proceso de preparación. El buque “Hilli Episeyo” se encuentra en etapa de modernización, mientras que el MKII, que motivó la audiencia pública, está en plena construcción. Estos avances anticipan el carácter internacional de la futura terminal exportadora de GNL en el Golfo San Matías.

El impacto económico ya se empieza a sentir en Río Negro. Según Confini, más de 2.700 trabajadores están involucrados en la construcción del oleoducto VMOS y otros 300 en la planta de almacenamiento, infraestructura que se extiende hacia Punta Colorada como parte de la traza exportadora de petróleo no convencional. La actividad ha generado una significativa reactivación económica, con mayor ocupación hotelera, comercio y generación de empleo en la provincia.

Más allá de los beneficios inmediatos, Confini enfatizó que el verdadero desafío está en la formación de capital humano. La comunidad demanda no solo empleo, sino también capacitación y oportunidades de calificación técnica. En respuesta, Río Negro ha puesto en marcha un plan integral que incluye la recalificación laboral en soldadura certificada, la adaptación de la educación técnica en seis escuelas piloto junto a IAPG, y un proyecto de formación superior en colaboración con el instituto canadiense SAIT y la Universidad de Río Negro. La meta es crear una tecnicatura especializada en la operación de buques de GNL.

Finalmente, la secretaria de Energía resumió la visión a largo plazo: “Si queremos convertirnos en un hub operador y exportador, necesitamos facilitar recursos críticos al sector privado para que pueda seguir desarrollándose”. La estrategia busca que Río Negro no solo participe en el negocio del GNL, sino que también lo haga con recursos humanos propios y altamente calificados, asegurando un crecimiento sustentable y competitivo en el sector.

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