La compañía Archer se desprende de su operación convencional para enfocarse en Vaca Muerta. La transacción incluye equipos de workover y pulling, y marca el ascenso de capitales regionales en las cuencas maduras.
La industria petrolera en la Cuenca del Golfo San Jorge atraviesa un profundo proceso de reconfiguración. En las últimas horas, se confirmó que la empresa DLS concretó la venta de su división operativa en Chubut y Santa Cruz a un consorcio de capitales regionales encabezado por el empresario comodorense Pablo Pires.
La operación marca la salida de otro gran jugador internacional del negocio convencional, siguiendo los pasos de gigantes como Halliburton, SLB y Weatherford, quienes han decidido mudar sus esfuerzos hacia la mayor rentabilidad que ofrece el shale de Vaca Muerta.
Los detalles de la transacción: Equipos y socios clave
El grupo comprador, liderado por Pires —vinculado a firmas como Vientos del Sur y SGA—, cuenta con una estructura societaria que suma a figuras de peso en el sector: Diego Trabuco y Javier Basso (referentes de Tango Energy, ex Grupo Aconcagua).
La adquisición incluye un bloque crítico de activos para la región:
- Cerca de 20 equipos operativos: En su mayoría unidades de workover y pulling, herramientas esenciales para el mantenimiento de la producción en campos maduros.
- Foco en el mantenimiento: El destino de los equipos perforadores que la firma posee en la zona aún está bajo análisis, aunque el énfasis inicial estará en sostener la actividad de los pozos existentes.
El giro estratégico de DLS: Apuesta total al no convencional
La salida de DLS de las cuencas maduras responde a una estrategia corporativa clara. Recientemente, DLS Archer firmó un contrato histórico con YPF para la perforación de pozos no convencionales en la Cuenca Neuquina. Este acuerdo posiciona a la compañía como un socio estratégico para los grandes operadores del shale, dejando atrás la operación en el Golfo San Jorge.
Contexto: El retiro de DLS se suma al éxodo de operadoras y empresas de servicios como Tecpetrol, Calfrac y la propia YPF, que han reorientado sus presupuestos hacia los recursos no convencionales.
Pablo Pires: Un jugador regional con peso propio
La figura de Pablo Pires no es ajena al ecosistema petrolero de Comodoro Rivadavia. El empresario fue uno de los fundadores de NCY (Nacimos con YPF), firma creada para brindar soporte operativo a PECOM en el clúster El Trébol–Escalante, tras la adquisición de dichas áreas a YPF en 2024.
Para los referentes del sector, el ingreso de este consorcio regional representa una «bocanada de aire fresco» en un contexto de actividad deprimida. La apuesta de capitales locales por las áreas maduras se percibe como una oportunidad para:
- Preservar fuentes de empleo en Santa Cruz y Chubut.
- Sostener la producción mediante estructuras de costos más flexibles y adaptadas al convencional.
- Garantizar la continuidad operativa frente al retiro de las multinacionales.
Impacto en la Cuenca del Golfo San Jorge
Mientras el mercado espera la confirmación oficial en las próximas horas, la atención se centra en cómo este traspaso de mando estabilizará el clima laboral y operativo. El ascenso de empresas regionales parece ser la respuesta necesaria para una cuenca que, aunque madura, sigue siendo vital para la soberanía energética y la economía de las provincias del sur.

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