El suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, interrumpido por un ataque en Rusia, podría reestablecerse en las próximas horas, según autoridades eslovacas. La situación refleja las tensiones crecientes entre Rusia y Ucrania, que afectan la infraestructura energética en Europa del Este.
El suministro de crudo ruso a Eslovaquia, cortado el jueves tras un ataque ucraniano en territorio ruso, podría reanudarse en el transcurso del día, según afirmó la ministra de Economía eslovaca, Denisa Sakova. La interrupción afectó el oleoducto Druzhba, una de las principales rutas de transporte de petróleo en Europa del Este, en un contexto de intensificación de los enfrentamientos entre Rusia y Ucrania que han impactado gravemente la infraestructura energética en la región.
Sakova explicó que, con base en la información más reciente, el corte podría durar entre cuatro y cinco días, pero en el mejor de los escenarios, los suministros podrían volver a fluir hacia Eslovaquia ya el próximo lunes. La ministra aseguró que, pese a la interrupción, los niveles de reservas del país garantizan el suministro a los consumidores durante aproximadamente 90 días, por lo que no hay riesgo inmediato para la población.
La escalada en los ataques en infraestructura energética se produce en medio de una guerra que ha llevado a la Unión Europea a reducir progresivamente su dependencia del petróleo y gas rusos, con la meta de eliminar dichas importaciones para 2027. Sin embargo, países como Eslovaquia y Hungría mantienen vínculos estrechos con Rusia y han manifestado su oposición a las sanciones que buscan presionar a Moscú para que abandone sus acciones en Ucrania.
Ambos países también rechazan la retirada gradual del suministro energético ruso a través del gasoducto Druzhba, argumentando que no pueden depender de rutas alternativas, como el gasoducto desde la costa adriática de Croacia. La tensión en la región continúa siendo un factor determinante en la seguridad energética europea, en medio de un conflicto que aún no muestra signos claros de resolución.
Mientras tanto, las autoridades eslovacas trabajan para garantizar la estabilidad del suministro y mantienen la esperanza de que la reanudación de los flujos de petróleo ocurra en breve, minimizando el impacto en su economía y consumidores.
