La implementación del sistema de Subsidios Energéticos Focalizados volvió a demorarse por falta de pasos administrativos. El esquema elimina la segmentación por ingresos y redefine quiénes acceden a la asistencia estatal y cuánto consumo queda subsidiado.
La puesta en marcha del nuevo esquema de subsidios a las tarifas de gas, electricidad y garrafas fue nuevamente postergada por el Gobierno y ahora se espera que comience a aplicarse a partir de febrero. El impacto en las facturas recién se reflejaría desde marzo, una vez que se complete el proceso administrativo pendiente.
Según confirmaron fuentes oficiales, aún resta la publicación de un decreto reglamentario y, posteriormente, la oficialización de los nuevos cuadros tarifarios por parte de la Secretaría de Energía, tanto para el gas como para la generación eléctrica. La ausencia de estos pasos formales impidió que el sistema entrara en vigencia en enero, como estaba previsto originalmente.
El nuevo modelo de asistencia estatal quedó establecido por el decreto 943, publicado el 2 de enero en el Boletín Oficial, y representa un cambio de fondo en la política de subsidios energéticos. La norma puso fin al esquema de segmentación por niveles de ingresos que regía desde 2022 y lo reemplazó por un sistema simplificado que distingue únicamente entre hogares que reciben subsidios y aquellos que pagan el costo pleno de la energía.
El régimen, denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), apunta a reducir de manera gradual el peso de los subsidios, trasladar progresivamente los costos reales de la energía a los usuarios y promover un consumo más eficiente. En ese marco, el beneficio quedó limitado a los hogares con ingresos mensuales inferiores a tres Canastas Básicas Totales, de acuerdo con los valores publicados por el Indec a noviembre de 2025.
Además de redefinir los criterios de acceso, el decreto introdujo cambios en los niveles de consumo eléctrico alcanzados por el subsidio. Durante enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre, el tope mensual subsidiado será de hasta 300 kilovatios hora. En cambio, en marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre, el límite se reducirá a 150 kWh. La normativa también habilita a la Secretaría de Energía a establecer consumos diferenciados según condiciones climáticas, contemplando tanto las zonas frías como las regiones de altas temperaturas.
El texto oficial prevé revisiones periódicas de los volúmenes subsidiados y de los descuentos aplicados, con el objetivo de sostener una transición gradual y acompañar cambios en los hábitos de consumo de los usuarios residenciales.
El decreto 943 también dispuso la eliminación del Programa Hogar, destinado a la compra de garrafas, y de la Tarifa Social Federal de Gas. Para esos casos, se estableció un plazo de seis meses para que la ANSES y la Secretaría de Energía concreten la incorporación de los beneficiarios al nuevo esquema de asistencia.
En relación con las garrafas, la cartera energética quedó facultada para instrumentar los beneficios mediante acuerdos con entidades financieras, billeteras digitales u otros proveedores de servicios de pago, a través de sistemas de descuentos directos o reembolsos.

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