En medio de la crisis global por la guerra en Irán, Rolando Figueroa y sus pares presentaron en Nueva York el potencial de la región. El hito de las 100 operaciones en Puerto Rosales respalda el mensaje: Argentina ya es un actor de peso en el mercado petrolero mundial.
Mientras el mundo observa con atención el estrecho de Ormuz y el petróleo roza los 120 dólares, una comitiva de gobernadores argentinos desembarcó en Nueva York con un mensaje claro: la Patagonia es la respuesta a la inseguridad energética global. En el marco de la “Argentina Week”, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, expuso ante el Consejo de las Américas las ventajas competitivas de Vaca Muerta y el nuevo paradigma de abundancia que atraviesa el país.
“Argentina era un país con petróleo y hoy estamos siendo un país petrolero”, sentenció Figueroa ante inversores y la CEO del Consejo, Susan Segal. El mandatario neuquino estuvo acompañado por sus pares de la región, Alberto Weretilneck (Río Negro), Ignacio Torres (Chubut) y Claudio Vidal (Santa Cruz), en una muestra de unidad federal orientada a captar capitales bajo el paraguas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Puerto Rosales: La prueba del éxito logístico
El discurso de los gobernadores en Manhattan tiene un correlato directo en la costa bonaerense. Coincidiendo con la gira oficial, la terminal Rosa Negra en Puerto Rosales alcanzó un hito operativo histórico al completar su operación número 100.
El protagonista fue el petrolero Aqua Legacy, que cargó crudo de Vaca Muerta con destino a las refinerías de Richmond, California. Esta operación demuestra que la infraestructura argentina ya está conectada con los principales centros de refinación de Estados Unidos, ofreciendo una alternativa segura frente a los riesgos del Golfo Pérsico. Con una inversión de 600 millones de dólares, la terminal operada por Otamerica ya suma 107 operaciones y planea la construcción de una tercera posición de amarre para ampliar su capacidad de despacho.
Previsibilidad y competitividad
Durante su exposición, Figueroa destacó que Neuquén ha logrado reducir su deuda pública en un 38% en los últimos dos años, ofreciendo una previsibilidad jurídica que atrae a empresas que ya operan en la cuenca Permian de Estados Unidos.
“Tenemos una ventana de tiempo para monetizar nuestro subsuelo”, señaló el gobernador, haciendo hincapié en que el RIGI vuelve a la Argentina tan competitiva como Estados Unidos al reducir la alícuota de Ganancias y permitir la amortización acelerada. El objetivo no es solo el upstream (exploración y producción), sino también sentar las bases para los grandes proyectos de GNL (Gas Natural Licuado), esenciales para que el gas patagónico llegue a los mercados más distantes.
El impacto en el surtidor local
A pesar del optimismo exportador, la sombra de la guerra en Medio Oriente sigue proyectándose sobre los consumidores locales. Especialistas como el ex secretario de Energía Emilio Apud advierten que, si el conflicto se prolonga, el precio de los combustibles en Argentina podría estabilizarse en niveles entre un 30% y 40% superiores a los actuales.
No obstante, la estrategia de empresas como YPF, que utiliza un sistema de «micropricing» y promedios móviles, busca evitar saltos bruscos. La apuesta de los gobernadores en Estados Unidos es, precisamente, que un mayor flujo de inversiones y exportaciones ayude a equilibrar la macroeconomía nacional, permitiendo que el país navegue la crisis energética con una infraestructura sólida y mayor autonomía financiera.
