El Gobierno aprobó el formulario para acceder a los subsidios energéticos focalizados y definió nuevos criterios patrimoniales que pueden dejar afuera a los solicitantes. El sistema reemplazará a la segmentación vigente desde 2022 y comenzará a regir desde febrero.
La Secretaría de Energía puso en marcha el nuevo esquema de subsidios a las tarifas de luz y gas con la aprobación del formulario para inscribirse en el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF). El sistema, que comenzará a regir desde febrero de 2026, redefine las condiciones de acceso a la asistencia estatal y apunta a reducir el gasto público en línea con los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La medida fue oficializada mediante las disposiciones 1 y 2 de la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético, dependiente del Ministerio de Economía, publicadas este martes en el Boletín Oficial. Se trata de un paso clave para la implementación del nuevo régimen, que reemplazará a la segmentación por ingresos vigente desde 2022 una vez que se establezcan los nuevos precios mayoristas de la energía.
El Gobierno ratificó que solo un grupo de usuarios accederá a tarifas subsidiadas. El criterio central seguirá siendo el nivel de ingresos del hogar: podrán recibir el beneficio aquellos cuyos ingresos no superen las tres Canastas Básicas Totales (CBT) del INDEC. En diciembre, ese umbral se ubicó en $3.926.139.
Además del ingreso, el esquema contempla situaciones específicas que habilitan el acceso al subsidio. Califican como beneficiarios los hogares que cuenten con al menos un integrante con Certificado de Vivienda Familiar, aquellos con un beneficiario de pensión vitalicia a veteranos de Malvinas y los hogares donde viva una persona con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Sin embargo, la Secretaría de Energía incorporó nuevos criterios patrimoniales bajo los cuales se presume “capacidad de pago”. Si se verifica alguna de estas condiciones en uno de los integrantes del hogar, el solicitante podrá ser rechazado o excluido del beneficio. Quedarán fuera del esquema los hogares donde alguno de sus miembros tenga un vehículo con menos de tres años de antigüedad —salvo en los casos en que haya una persona con CUD—, posea tres o más inmuebles, sea titular de una embarcación de lujo o una aeronave, o registre activos societarios a su nombre.
Con la entrada en vigencia del ReSEF, todas las personas que reciban asistencia estatal para el pago de los servicios energéticos quedarán inscriptas en este registro. El trámite se realizará de manera digital y la información cargada tendrá carácter de declaración jurada. Desde el Gobierno aclararon que quienes ya estaban anotados en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) no deberán volver a inscribirse, aunque sí podrán actualizar sus datos personales y de ingresos.
La Secretaría de Energía cruzará la información declarada con bases de datos de organismos como ANSES y ARCA para verificar el cumplimiento de los requisitos. Los usuarios podrán consultar en todo momento su situación frente al subsidio, saber si continúan recibiéndolo o si están sujetos a revisión. Los reclamos y consultas seguirán canalizándose de forma digital a través de los sitios oficiales.
El nuevo esquema marca un giro en la política de subsidios energéticos: busca focalizar la asistencia en los hogares considerados más vulnerables y avanzar en una reducción progresiva del gasto público, en un contexto de reordenamiento de tarifas y actualización de precios relativos a lo largo de 2026.

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