La provincia de Neuquén presentó un esquema regulatorio que busca recuperar rentas perdidas por exportaciones y beneficios fiscales, incluyendo bonos y un rol renovado para Gas y Petróleo del Neuquén, en un contexto de crecientes exportaciones de petróleo y gas.
Neuquén dio un paso clave para ajustar la explotación de Vaca Muerta, uno de los yacimientos más rentables del país, con la implementación de un nuevo esquema regulatorio para las concesiones no convencionales. La iniciativa busca incrementar los ingresos provinciales ante la mejora en las exportaciones de petróleo y gas, que reducen la recaudación por derechos de exportación y exenciones fiscales.
El nuevo marco establece que todas las concesiones deberán contemplar un Bono de Infraestructura, equivalente al 3% de la renta estimada del bloque durante 35 años, destinado a obras de caminos y mejoras en las zonas productivas. Además, se introdujo un Bono de Compensación, que puede representar entre 3% y 5% de la renta proyectada o regalías, para equilibrar las pérdidas fiscales derivadas de la reducción de regalías y exenciones en las exportaciones.
Un ejemplo reciente es el acuerdo con GeoPark en Puesto Silva Oeste, donde se definió un aporte de 4 millones de dólares para infraestructura y un Bono de Compensación de 5,27 millones de dólares, que se abonarán tras la concesión. Otros contratos con YPF y otras operadoras incluyen mecanismos similares para garantizar ingresos a la provincia sin alterar el marco fiscal estable.
El esquema también redefine el rol de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), que ahora participa solo en los derechos económicos de las concesiones, recibiendo un 5% de estos durante los 35 años, sin riesgos operativos ni inversión propia. Este modelo busca que la estatal tenga un ingreso directo, sin cargar con costos de exploración o producción.
Desde el gobierno neuquino aseguran que estas medidas favorecen a ambos lados: las empresas mantienen la estabilidad fiscal con regalías del 12%, y la provincia obtiene ingresos adicionales, compensando las pérdidas por exportaciones y exenciones. Es una estrategia que refleja una etapa más madura en la explotación de Vaca Muerta, conocida como “Vaca Muerta 3.0”, con mayor exportación y desarrollo industrial.
El desafío principal será mantener la competitividad de los proyectos y evitar que estos nuevos aportes afecten la inversión. Con el horizonte de proyectos de GNL y exportaciones en crecimiento, Neuquén busca consolidar un modelo que combine rentabilidad para el Estado y condiciones favorables para las empresas, asegurando que los beneficios de Vaca Muerta impulsen el desarrollo local.

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