La Pampa registra una disminución en la producción de petróleo y gas en los primeros ocho meses de 2025, mientras enfrenta una caída en las reservas y una economía hidrocarburífera en declive, en un contexto de falta de políticas nacionales de apoyo.
La producción de petróleo y gas en La Pampa experimentó una caída significativa en los primeros ocho meses de 2025, con un descenso del 8,2% en petróleo y del 34% en gas respecto al mismo período de 2024. Según datos oficiales de la Secretaría de Energía y Minería provincial, en ese período se produjeron 448.053 metros cúbicos de petróleo y 98.342 milímetros cúbicos de gas, cifras que indican una tendencia a la baja que, según proyecciones, se profundizará hacia fin de año.
La comparación con 2024 revela que la producción petrolera cayó unos 40.252 m3, y se estima que la caída total alcanzará el 8,7%. En gas, la reducción respecto a 2024 fue de más del 34%, aunque las proyecciones sugieren una leve recuperación que amortiguaría la caída a casi un 30%.
A pesar de estas dificultades, la recaudación por regalías muestra una tendencia diferente. En los primeros ocho meses del año, se recaudaron aproximadamente $47.744 millones, un incremento del 12,2% respecto a 2024, impulsado casi en su totalidad por la devaluación y la inflación, dado que los precios en dólares y el tipo de cambio influyen directamente en los montos recaudados. Desde la Secretaría de Energía y Minería aclararon que este aumento nominal no refleja una mejora en la actividad ni en los precios reales.
El escenario, sin embargo, es complejo. La caída en la producción convencional, la pérdida de pozos y la falta de nuevos proyectos, sumado a la demora en la aprobación de leyes clave como la Ley 3620, profundizan la crisis. La estructura del sector en Argentina muestra una concentración en Vaca Muerta, mientras las cuencas maduras, que alguna vez sustentaron buena parte de la producción, enfrentan un declive acelerado. La reserva de gas en las cuencas tradicionales, por ejemplo, cayó en muchas de ellas en más del 70%, salvo en la cuenca neuquina, que creció casi un 200% gracias a Vaca Muerta.
En este contexto, las provincias productoras tuvieron que implementar medidas de emergencia, como reducciones de regalías y beneficios fiscales, para mantener la actividad, aunque a costa de menores ingresos y mayor deterioro en infraestructura. La falta de políticas nacionales específicas para sostener las áreas maduras agrava la situación, trasladando la crisis a las provincias y limitando la inversión en un sector en franca declinación.
Frente a este escenario, La Pampa ve en el Área El Medanito una oportunidad estratégica. La mayor reserva de petróleo convencional en la provincia, con infraestructura desarrollada, está en proceso de licitación pública que busca reactivar la producción, generar empleo y fortalecer las regalías. La ley 3620, sancionada en 2025, permite la adjudicación de la explotación por 25 años, con incentivos como regalías diferenciadas y participación provincial en beneficios, además de un bono de ingreso mínimo de US$ 50 millones.
El contrato de concesión actual vence en junio de 2026, y cada retraso en la licitación implica pérdida de reservas, menor recaudación y riesgo de salida de empresas. Autoridades provinciales remarcan que la continuidad de la estrategia energética debe trascender las coyunturas políticas, garantizando un plan de largo plazo para revertir el declive y aprovechar esta oportunidad para la transición energética y el desarrollo local.

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