La interrupción de los envíos desde México y el colapso del suministro venezolano tras la caída de Maduro dejan a la isla al borde del apagón total. El endurecimiento de las sanciones de EE. UU. paraliza la llegada de crudo.
Cuba enfrenta una de las crisis energéticas más agudas de su historia reciente. Según datos de la consultora Kpler publicados por el Financial Times, las reservas de petróleo en la isla son críticas: apenas alcanzan para cubrir entre 15 y 20 días de consumo.
La situación se ha agravado drásticamente en este inicio de 2026. Tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela a principios de enero, el flujo de crudo desde Caracas —vital para la generación eléctrica cubana— se detuvo por completo. A esto se suma el cambio de postura de México, que ha restringido sus envíos ante la creciente presión de la administración de Donald Trump.
Cifras de un desabastecimiento histórico
El desplome en la recepción de hidrocarburos es drástico si se compara con los niveles operativos del año anterior:
- Enero 2026: Cuba solo recibió 84.900 barriles de petróleo (un único cargamento mexicano el 9 de enero).
- Promedio diario: El ingreso actual es de apenas 3.000 barriles diarios, una cifra ínfima frente a los 37.000 barriles diarios que promedió en 2025.
- Inventario: Sumando el último cargamento a los 460.000 barriles en stock al inicio del año, el país no tiene margen de maniobra más allá de la tercera semana de febrero.
El papel de México y la presión de Washington
México, que en 2024 se consolidó como el principal proveedor de la isla, se encuentra en una encrucijada diplomática. La mandataria Claudia Sheinbaum ha defendido la soberanía de México para decidir sobre sus exportaciones y ayuda humanitaria a través de Pemex, pero no ha garantizado la continuidad de los envíos.
La cautela mexicana responde al endurecimiento de la política de Washington. El presidente Trump ha intensificado las amenazas de sanciones e incluso de incautación de cargamentos, en un contexto donde México también debe renegociar el tratado de libre comercio (T-MEC) con sus socios del norte.
Un mapa de suministros vacío
La falta de alternativas externas deja al régimen de Miguel Díaz-Canel sin opciones inmediatas:
- Venezuela: En cero desde el 3 de enero de 2026.
- Rusia: No registra envíos de crudo desde octubre del año pasado.
- Argelia: Su última contribución fue en febrero de 2025.
Esta parálisis en la cadena de suministros ha multiplicado los apagones diarios, afectando no solo la vida cotidiana de la población, sino también la producción agrícola y el turismo, sectores ya golpeados por una profunda recesión.
Perspectivas: ¿Hacia un colapso total?
Analistas internacionales coinciden en la gravedad del escenario. Para Jorge Piñón, de la Universidad de Texas, la crisis es inminente si no llegan nuevos cargamentos en las próximas semanas. Por su parte, consultores como Gonzalo Monroy advierten que la dependencia de México es hoy el talón de Aquiles de la isla: «Si México no puede exportar, Cuba tiene un problema enorme».
Mientras tanto, el gobierno cubano ha convocado a marchas de respaldo y ha denunciado lo que califica como «brutalidad de las amenazas» externas, aunque sin presentar un plan concreto para evitar el racionamiento severo de energía que amenaza con paralizar por completo al país.

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