El cierre parcial del estrecho de Ormuz y la tensión militar entre Estados Unidos, Israel e Irán impulsaron el valor del crudo a niveles no vistos desde 2022. La subida mensual representa el incremento más pronunciado desde 1988, alimentando los temores de un desabastecimiento global.
El mercado energético internacional cerró marzo con una volatilidad histórica. El barril de petróleo Brent, referencia para el mercado europeo, finalizó el mes en 118,35 dólares, lo que supone un incremento del 63% respecto al inicio del periodo. Esta escalada, motivada por el conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero, llevó al crudo a registrar picos intradía de hasta 119,5 dólares.
El factor determinante en esta subida ha sido la inestabilidad en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital por la que transita casi una quinta parte del petróleo mundial. El cierre parcial de este paso, en el marco de los enfrentamientos armados entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha generado una presión alcista sin precedentes. A esto se sumaron las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con nuevos ataques a instalaciones energéticas iraníes si no se libera la vía marítima, llegando a declarar: “Si los países quieren petróleo, que vayan y lo tomen ellos mismos”.
La magnitud del incremento mensual no tiene parangón desde que se introdujeron los contratos de futuros en el Intercontinental Exchange (ICE) en 1988. Antes del estallido del conflicto, el Brent cotizaba en torno a los 60 dólares; en apenas unas semanas, la guerra y los bloqueos estratégicos duplicaron su valor, complicando el escenario económico para los países importadores y elevando el riesgo de inflación a escala global.
El fenómeno no fue exclusivo del Brent. El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) cerró marzo en 101,38 dólares, un 51% más caro que a principios de mes. Asimismo, el gas natural experimentó un avance superior al 64%, marcando su mayor alza mensual desde noviembre de 2022, a pesar de haber retrocedido un 8% en la última jornada hasta los 50,3 euros por megavatio hora en el mercado neerlandés.
En el ámbito bursátil, aunque las principales plazas europeas (París, Frankfurt, Londres, Milán y Madrid) cerraron la última sesión de marzo con ganancias moderadas de entre el 0,4% y el 1,1%, el balance mensual refleja la preocupación de los inversores. El índice de París, por ejemplo, acumuló una pérdida cercana al 9% en marzo, su mayor caída mensual desde 2020.
Analistas del sector advierten que, si el bloqueo en el estrecho de Ormuz persiste y la tensión militar no cede, el precio del Brent podría aproximarse a su récord histórico de 2008, cuando rozó los 150 dólares por barril tras la invasión de Irak. Por ahora, el mercado permanece en alerta máxima ante cualquier movimiento diplomático o militar en la región.
