La creciente inestabilidad geopolítica tras las amenazas de Irán a infraestructuras clave disparó el valor del crudo, que ya acumula un alza del 70%. Estados Unidos aplica medidas de emergencia mientras Moscú aprovecha el escenario para maximizar sus ingresos.
El mercado energético global atraviesa una jornada de máxima volatilidad. Este miércoles, el precio internacional del petróleo registró un fuerte incremento impulsado por la escalada de tensión en Medio Oriente. El barril de crudo Brent, referencia para el mercado argentino, avanzó un 6,1% hasta alcanzar los US$ 109, mientras que el gas europeo de referencia saltó un 9,1%, según datos del ICE Futures Europe.
Este repunte consolida una tendencia alcista estrechamente ligada al conflicto bélico: comparado con los valores previos a las hostilidades, cuando el barril oscilaba entre los US$ 60 y US$ 65, el aumento acumulado ya ronda el 70%.
Amenazas en puntos estratégicos y riesgo de desabastecimiento
El detonante de esta última suba han sido las advertencias de Irán, que señaló posibles objetivos energéticos en Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Esta postura surge como respuesta a ataques contra instalaciones iraníes, específicamente en el yacimiento gasífero South Pars y zonas de Asaluyeh, fundamentales para el consumo interno y las exportaciones a Irak y Turquía.
La incertidumbre se centra ahora en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula el 20% del petróleo mundial. Cualquier restricción en este punto crítico amenaza con interrupciones de suministro a gran escala. De hecho, ya se han reportado evacuaciones preventivas en diversas plantas y caídas en el flujo de gas desde Irán, lo que intensifica la competencia global por el Gas Natural Licuado (GNL).
Impacto en surtidores y medidas de emergencia
El encarecimiento del crudo ya se traslada al consumidor final. En Estados Unidos, el galón de nafta subió de US$ 2,98 a US$ 3,84, alcanzando su nivel más alto en dos años y medio. Ante este panorama, el gobierno de Joe Biden dispuso medidas excepcionales:
- Suspensión por 60 días de una normativa centenaria que limitaba el transporte marítimo entre puertos locales a buques nacionales.
- Flexibilización del acceso al petróleo venezolano en el mercado internacional para garantizar el stock.
Rusia capitaliza la crisis
Mientras la tensión sacude a Medio Oriente, Rusia ha logrado incrementar sus envíos de crudo para aprovechar los precios altos. En las cuatro semanas finalizadas el 15 de marzo, sus exportaciones marítimas promediaron 3,44 millones de barriles diarios.
Este aumento se debe a una combinación de factores: la reactivación de terminales en el Mar Negro y una exención arancelaria de EE. UU. que permite la compra de cargamentos rusos embarcados antes de fechas específicas. Como resultado, los ingresos semanales de Moscú por exportaciones de crudo saltaron a US$ 2.070 millones, unos US$ 890 millones más que la semana previa, reduciendo además los descuentos que aplicaba para vender a China e India.
Perspectivas económicas
La dinámica de los precios internacionales sigue atada a la evolución del conflicto. Analistas advierten que, de continuar las hostilidades, la volatilidad será persistente. Con efectos directos en los costos de transporte y producción, el petróleo se consolida hoy como el principal factor de presión sobre las expectativas inflacionarias a nivel global.
