Los precios del crudo repuntan este martes impulsados por la creciente incertidumbre sobre el suministro mundial de petróleo debido a las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la situación de Venezuela, reforzando la prima de riesgo en los mercados energéticos.
Los precios del petróleo escalaban con fuerza este martes 13 de enero, impulsados por una mayor prima de riesgo geopolítico en los mercados energéticos globales. El crudo Brent, referencia internacional, se colocaba cerca de sus niveles más altos en dos meses, reflejando el temor de los inversores ante posibles interrupciones del suministro.
Los futuros del Brent subían alrededor de 1,7%, alcanzando aproximadamente USD 64,9 por barril, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) también avanzaba en torno al 1,7%, cotizándose cerca de USD 60,5 por barril. Estos incrementos consolidan una racha de subas que ya lleva varias jornadas consecutivas.
El principal factor detrás del movimiento alcista es la creciente preocupación por la estabilidad del suministro desde Irán, uno de los mayores productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). La intensificación de protestas antigubernamentales en distintas regiones del país ha generado temores de que la producción pueda verse afectada, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió sobre posibles medidas, incluso de carácter militar, si la situación no se normaliza.
Las tensiones entre Washington y Teherán, junto con sanciones como la amenaza de aplicar aranceles del 25% a cualquier país que comercie con Irán, han añadido una prima de riesgo significativa al precio del crudo, estimada por algunos analistas entre USD 3 y USD 4 por barril.
Además de Irán, la situación en Venezuela también alimenta la volatilidad del mercado. Tras cambios políticos en Caracas, existe incertidumbre sobre la reanudación de exportaciones de crudo que podrían alterar los flujos globales de suministro, aunque esta posibilidad todavía no se ha concretado plenamente.
El repunte del petróleo se da en un contexto global donde la oferta y la demanda se encuentran bajo constante escrutinio por parte de los inversores, que ponderan factores económicos y geopolíticos. El mercado continúa vigilando de cerca los desarrollos en Medio Oriente y América Latina, así como las repercusiones de estas tensiones en las expectativas de crecimiento económico y en los niveles de consumo de energía.
En síntesis, el avance de los precios del Brent refleja una combinación de riesgos reales y percibidos sobre la continuidad del flujo de crudo, en un escenario global cada vez más sensible a los factores geopolíticos que puedan afectar la estabilidad de los suministros energéticos.

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