El nuevo líder iraní, Mojtaba Jamenei, advirtió que la vía marítima permanecerá cerrada, desatando una crisis de suministro que no logra ser mitigada ni por la mayor liberación de reservas de la historia.
El mercado energético mundial atraviesa una jornada de extrema tensión. Este jueves, el crudo Brent, referencia internacional, llegó a superar la barrera de los US$ 100 por barril antes de estabilizarse cerca de los US$ 99, lo que representa un salto del 8%. Por su parte, el WTI estadounidense siguió una tendencia similar, cotizando por encima de los US$ 94.
La escalada de precios responde directamente a las declaraciones de Mojtaba Jamenei, el nuevo líder supremo de Irán. Jamenei, quien asumió tras la muerte de su padre Alí Jamenei en un ataque israelí, confirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado como «herramienta de presión». Además, lanzó advertencias sobre posibles ataques contra bases militares de Estados Unidos en la región.
Una interrupción histórica del suministro
La situación en el golfo Pérsico ha sido calificada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) como la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero. Los ataques a buques se han intensificado: este jueves se reportaron agresiones a dos petroleros en aguas iraquíes y a un tercer buque en el golfo Pérsico, sumando seis incidentes en apenas 48 horas.
El bloqueo de Ormuz es crítico, ya que por esta vía transita habitualmente una quinta parte de la producción mundial diaria, incluyendo 15 millones de barriles de crudo y 5 millones de productos derivados. Ante la imposibilidad de exportar, los productores del Golfo —como Arabia Saudita, Irak y Emiratos Árabes Unidos— han tenido que recortar su producción de forma sustancial al alcanzar el límite de su capacidad de almacenamiento. Según la AIE, estos recortes ya ascienden a 10 millones de barriles diarios.
Reservas insuficientes ante un conflicto prolongado
Para intentar contener el alza, 32 de las mayores economías del mundo, lideradas por Estados Unidos y la AIE, acordaron inyectar 400 millones de barriles de petróleo de las reservas de emergencia al mercado. Se trata de la mayor liberación de este tipo en la historia.
Sin embargo, los analistas advierten que la medida es insuficiente frente a un bloqueo total del estrecho. Al ritmo de consumo actual, esos 400 millones de barriles serían absorbidos en apenas 26 días. Jim Reid, director de investigación macroeconómica de Deutsche Bank, señaló que los inversores ya están proyectando un conflicto prolongado con daños económicos de gran magnitud.
Este escenario de incertidumbre ha golpeado también a los mercados financieros globales. Las principales bolsas de Asia, Europa y Estados Unidos operan mayoritariamente en rojo, con la confianza de los inversores totalmente supeditada a la evolución del conflicto en Medio Oriente.

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