Un consorcio liderado por Pan American Energy avanza en conversaciones con entidades financieras globales para financiar un gasoducto clave que permitirá abastecer el proyecto de exportación de GNL desde la costa atlántica.
Un grupo de bancos internacionales, entre los que se destacan JPMorgan Chase y Citigroup, mantiene negociaciones para otorgar un préstamo sindicado de alrededor de USD 1.000 millones destinado a la construcción de un nuevo gasoducto que conectará Vaca Muerta con la provincia de Río Negro. El objetivo del financiamiento es viabilizar una infraestructura exclusiva para transportar gas natural desde el yacimiento neuquino hasta una terminal flotante de licuefacción en la costa atlántica.
El crédito se discute con un consorcio encabezado por Pan American Energy (PAE) e integrado además por YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. Según fuentes con conocimiento del proceso, Banco Santander también participa de las conversaciones y no se descarta que otras entidades se sumen antes del cierre del acuerdo. Las negociaciones continúan abiertas y los términos aún podrían modificarse.
Pan American Energy, controlada en un 50% por la británica BP, posee el 30% del consorcio, denominado Southern Energy. YPF cuenta con una participación del 25%, mientras que Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG tienen participaciones menores. Se trata del mismo grupo empresario que el año pasado cerró un financiamiento de mayor escala para el oleoducto y puerto de exportación de shale oil conocido como VMOS, actualmente en construcción.
El proyecto del gasoducto está directamente vinculado a la iniciativa de exportación de gas natural licuado (GNL) que impulsa Southern Energy. El consorcio prevé operar la primera terminal flotante de licuefacción del país, con dos buques: el Hilli Episeyo, cuya puesta en marcha está prevista para fines de 2027, y el MK II, que se incorporará aproximadamente un año después. Ambos tendrán una capacidad conjunta de producción de seis millones de toneladas anuales de GNL, equivalentes a casi 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural destinados a exportación.
En una etapa inicial, los buques se abastecerán con gas proveniente del sur argentino mediante ampliaciones menores de la red existente. Sin embargo, para alcanzar su plena capacidad operativa será necesario construir un gasoducto dedicado desde Vaca Muerta, obra para la cual se busca el financiamiento internacional.
La iniciativa se enmarca en un contexto de fuerte expansión de Vaca Muerta, impulsada por el acceso al crédito global tras las reformas económicas del gobierno de Javier Milei. Argentina cuenta con los segundos mayores recursos de shale gas del mundo y, según datos del sector, la producción diaria promedió el equivalente a unos 550.000 barriles el año pasado.
El plan integral de Southern Energy contempla inversiones que, a lo largo de los 20 años de operación de las plantas flotantes, superarán los USD 15.000 millones en toda la cadena de valor. De acuerdo con información difundida por el consorcio, el proyecto podría generar exportaciones por hasta USD 20.000 millones entre 2027 y 2035 y crear unos 1.900 puestos de trabajo directos e indirectos durante la etapa de construcción.
Si bien Argentina aspira a ampliar las exportaciones de GNL más allá de este emprendimiento, por ahora el proyecto de Southern Energy es el único que avanza con definiciones concretas y busca asegurar el financiamiento necesario para la infraestructura crítica que conecte Vaca Muerta con la costa atlántica.

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