Alerta por posible escasez de gasoil en Argentina ante el fuerte alza del petróleo por el conflicto con Irán

Fernando Riccomi, presidente de Wico Combustibles, advirtió que el bloqueo del Estrecho de Ormuz y el consecuente aumento internacional del crudo podrían generar faltantes de diésel refinado en el país en los próximos meses, aunque los surtidores aún no reflejaron la suba completa.

El empresario rosarino analizó el impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz en el mercado energético global. Según Riccomi, a comienzos de año se proyectaba un barril de Brent entre 40 y 50 dólares, pero la guerra modificó radicalmente ese panorama y ahora se espera que el precio se mantenga durante todo el año en valores que duplican aquellas estimaciones iniciales.

En Argentina, pese a que el precio internacional del petróleo subió cerca de un 50% en las últimas semanas, los combustibles en los surtidores todavía no reflejaron ese incremento completo. Esto se debe principalmente a la decisión de YPF de congelar los precios por 45 días. “Nadie puede vender muy por encima de YPF porque directamente no vendería”, explicó Riccomi, quien anticipó que una vez finalizado ese plazo se producirá un ajuste importante. “Todavía falta una suba interesante”, afirmó.

Riccomi, cuya empresa cuenta con refinería en Luján de Cuyo y estaciones de servicio en Mendoza, Córdoba, La Rioja y el interior de Santa Fe, también se refirió a las nuevas medidas de control de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Se trata de un sistema de marcadores químicos que permite detectar si combustible subsidiado en el sur del país es desviado a otras regiones para evadir impuestos, sin afectar la calidad del producto.

Respecto a la capacidad de refinación, el presidente de Wico Combustibles describió un escenario global ajustado, donde las inversiones son limitadas porque “construir y mantener una refinería cuesta muchísimo dinero” y nadie produce más de lo que puede vender. En Argentina, la capacidad instalada alcanza para gran parte del año, pero resulta insuficiente en períodos de alta demanda, como la cosecha.

Ante esta situación, el país deberá recurrir a la importación de gasoil, aunque enfrenta dificultades tanto por el precio —la paridad de importación supera los 3.000 pesos por litro— como por la disponibilidad. “Hoy el problema no es solo el precio, sino conseguir el producto”, alertó Riccomi, señalando la fuerte competencia internacional por el combustible refinado.

“No es un problema de petróleo, porque eso hay. El problema es el gasoil refinado, que no alcanza en el mundo”, enfatizó. Países como Brasil ya enfrentan dificultades para abastecerse.

El empresario concluyó que se viene “una suba importante de los combustibles y un escenario donde puede faltar producto, especialmente gasoil”, lo que afectaría especialmente al transporte y la producción.

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